viernes, 4 de marzo de 2011

Charles Bukowski: poema



Así que quieres ser escritor ¿eh?

Si no brota de ti a borbotones
a pesar de todo,
ni lo intentes.
A menos que te salga por voluntad propia
del corazón, la mente, la boca
y las entrañas,
ni lo intentes.
Si tienes que permanecer horas sentado
mirando la pantalla del ordenador
o encorvado sobre la
máquina de escribir
en busca de palabras,
ni lo intentes.
Si lo haces por el dinero o
la fama,
ni lo intentes.
Si lo haces porque quieres
mujeres en la cama
ni lo intentes.
Si sólo pensar en ello ya te cuesta trabajo,
ni lo intentes.
Si quieres escribir como algún
otro,
olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga de ti
con un rugido,
entonces espera tranquilo.
Si no llega a salir de ti con un rugido,
dedícate a otra cosa.
Si primero se lo tienes que leer a tu esposa
o a tu novia o a tu novio,
a tus padres o a quien quiera que sea,
no estás preparado.

No seas como tantos otros escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman escritores,
no seas soso, aburrido y
pretencioso, no te dejes consumir por el
narcisismo.
Las bibliotecas del mundo
se han dormido de
aburrimiento
con los de tu calaña.
No lo empeores.
Ni lo intentes.
A menos que te salga
del alma como un cohete,
a menos que creas que la inactividad
te llevaría a la locura o
al suicidio o al asesinato,
ni lo intentes.
A menos que el sol en tu interior te
abrase las entrañas,
ni lo intentes.

Cuando de veras sea la hora,
y si estás entre los escogidos,
cobrará vida por
sí mismo y seguirá cobrándola
hasta que mueras o muera
en ti.

No hay otra manera.

Ni la hubo nunca.

(Extraído de "Escrutaba la locura en busca de la palabra, el verso, la ruta").


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